MetricaSC Jun 12, 2017 - 10:18:14 pm

Fantasear

Que sabroso fantasear. Ya se ve uno viajando entre los más elegantes países europeos al lado de la chica amada, disfrutando del mejor vino, que sabe acompañar una ligerísima ensalada mediterránea, mientras un imponente barco, destinado a zarpar hacia las islas griegas, reposa en calma, esperando que al siguiente amanecer abordemos adormilados, tras un sol que apenas puede intuirse en el horizonte.

Pero que devastadoras también pueden llegar a ser nuestras fantasías, cuando sentimos en carne viva como la persona que amamos, se encuentra siendo feliz con otro alguien. O cuando nos ahoga el sentimiento negro de la muerte segura de los que más queremos.

Parece que la realidad no es suficiente para nuestro espíritu. Esa cualidad humana de conocer el pasado e imaginar el futuro, y su extraña combinación que hemos bautizado como él hubiera, nos determina y da a luz a la imaginación. Es un regalo sin el cual no existiría la conciencia, y por lo tanto lo humano.

Me gusta pensar en que la realidad, de vez en cuando, cuando se regala unos minutos para descansar de su avasalladora literalidad, se acerca a alguno de sus billones de espejos (nosotros), para maravillarse de las infinitas formas en que es capaz de reflejarse.

Porque fantaseamos gracias a ella, y en cierto modo ella fantasea a través de nosotros. Pues somos realidad que se imagina a sí misma.

Nuestro espíritu es un sistema asentado sobre otro sistema, el material. Y se proyecta sobre él y él es su lenguaje. Nuestras fantasías como nuestra imaginación, son fractales del universo. Así que...

¡A fantasear amigos míos! Que cada ilusión es como la explosión siguiente y luminosa de una ráfaga de fuegos de artificio que nunca termina.

¡Pero sepan también volver! No vaya a ser que se diga que somos unos raros y que nos atrapó para siempre el tobogán de la locura.

Víctor Meza.

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