MetricaSC Ene 27, 2017 - 8:58:51 pm

Los tiempos de la banalidad

Vivimos uno de los momentos más convulsos que la humanidad ha conocido fuera de los tiempos de las grandes guerras. La humanidad vive lejos de su naturaleza, busca devorar todo lo que está a su paso como una plaga que no sabe hacer otra cosa que consumir sin medida, que busca convertirse en un dios de pensamientos superfluos, con cada vez menos estructura, pero eso sí un duro cascarón. Que avanza tecnológicamente a pasos agigantados pero que no se detiene ni un segundo a recapacitar sobre la filosofía con la que se va a enfrentar a este nuevo tiempo. Nos hemos transformando en seres que eligen al pensamiento excesivo sobre la sabiduría, lo que nos conduce a tomar decisiones viscerales inyectadas con una sobredosis de emociones revueltas.

Por todo el mundo vemos los efectos de esta inestabilidad, de este miedo de la humanidad, pues se siente a la deriva en una realidad pobre, que entendió mal la secularización, tras padecer las épocas donde reinaba la fe impuesta y donde los pueblos vivían aislados. Algunos falsos ídolos sacan provecho de la situación y venden a los más incautos ilusiones efímeras de volver a situaciones que ya no son posibles, uno de esos seres sin fundamentos ha tomado las riendas de la economía de consumo más grande al día de hoy. Tal vez estamos presenciando el momento en el que conviven, casi imperceptiblemente, la dinamita, la mecha y la chispa. Ante una humanidad que no se quiere entender como un todo, que se siente ajena incluso entre sus semejantes, donde se lastima y violenta de diversas maneras a un adolecente que termina desatando su ira en forma de balas contra sus compañeros, su maestra y contra sí mismo. Gracias a este desapego, es que unos pocos en busca de sus intereses personales, logran que las mayorías lleguen a odiarse por excusas sin sentido y es ahí cuando todos sufrimos, no hay buenos ni malos, no hay sentido en las retoricas. ¿Qué hay? Desconexión, ignorancia.

Un ejemplo de este sufrimiento humano lo podemos apreciar en el documental animado de elaboración israelí “Vals Con Bashir” del director Ari Folman. En esta obra se relatan las secuelas mentales que el mismo director sufrió después de haber hecho su servicio militar en el ejército de Israel durante la Guerra del Líbano en 1982, donde fue testigo y parte de la masacre de Sabra y Chatila. En resumen, el filme nos cuenta, como todos los involucrados sufren de una u otra manera, por este sangriento episodio de la historia contemporanea del medio oriente, por el simple hecho de servir de piezas en el ajedrez que juegan los poderosos. Historias como esta nos enseñan que la manera de no seguir en esta vorágine destructiva es el empoderamiento de los individuos, el conocimiento de nosotros mismos que nos hará capaces de entender a nuestros semejantes y a preferir la negociación sobre la pelea, la sustentabilidad sobre el consumo desmedido, la vida sobre la muerte, el amor sobre la guerra.

Agradezco a Andrea Ledezma por ser el vehículo para conocer este documental justo cuando era necesario y asimilar los terribles acontecimientos del miércoles 18 de enero del presente año en un colegio de Monterrey y el actuar de Donald Trump durante estos días.

Richie Puentes



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