Pamela Abr 12, 2016 - 1:48:57 pm

El deporte se hace en las canchas

Siguiendo mi propio consejo, el sábado fui al segundo juego de la semifinal de la liga estatal de basquetbol, entre Dorados de Chihuahua y Soles de Ojinaga. Ese día fue apenas la tercera vez que visité el Quevedo en toda la temporada, pero definitivamente fue la mejor.

El día anterior, el primer juego de la serie sacó lo peor de ambos equipos; el último cuarto no llegó a su fin cuando Ojinaga se retiró de la cancha. Por cuestiones de arbitraje, ambos equipos se vieron envueltos en un conflicto que dejó al entrenador de Ojinaga y a un jugador de cada equipo, suspendidos para el juego del sábado (puedes ver el comunicado oficial aquí).

El escenario del sábado fue totalmente distinto, ambos equipos fueron ejemplo de espíritu deportivo. Mantuvieron a la afición al filo de la banca, con un marcador que se invirtió en varias ocasiones y que, al final, favoreció a Chihuahua 98-86.

Dorados de Chihuahua continúa invicto; ganó todos sus encuentros en la temporada regular, los cuartos de final -contra Parral- los superaron con dos juegos ganados y ahora están a un juego de colocarse por segundo año consecutivo en la final.

A lo largo de mi vida he sido testigo de la calidad del deporte chihuahuense. En las canchas -de duela, de pasto, de cemento, de arcilla, de asfalto, de leico-, en las pistas, en los campos, en las salas y salones, en todos los recintos deportivos, los chihuahuenses imprimen su pasión en la disciplina que practican.

Los Dorados de Chihuahua han estado invictos por su talento, por su pasión y por su entrega; porque cada fin de semana han sudado la playera y dejado el corazón en una cancha cuya duela tricolor dice Chihuahua Vive, donde debería decir Dorados.

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