Artemisa Belmonte Sep 26, 2016 - 2:02:06 pm

730 días

Hoy se cumplen dos años de la desaparición de los 43 normalistas en Ayotzinapa, 43 familias se unieron a las miles que hemos padecido el dolor, la incertidumbre y la tortura que es tener a un familiar desaparecido.

La muerte de un ser querido es sin duda algo devastador, sin embargo todos sabemos que tarde o temprano vamos a morir, nos aferramos a creer que va a ser más bien tarde y cuando la muerte llega, nos recuerda que no estamos preparados para enfrentarla. Mucho menos estamos preparados para desaparecer; nunca nadie habla de la posibilidad de desaparecer, la desaparición no es un tema para platicar con los hijos, no es parte de la biología escolar, ni del credo de la Iglesia; nadie piensa que sus restos terminarán sembrados en un lote baldío (en el mejor de los casos) o desintegrados en acido o consumidos por fuego. Nadie piensa llevarle flores a una tumba vacía o a que la mente, por salud tenga que matar a un ser que amas, sin que constates que en verdad murió.

No está preparado el sistema judicial para declarar muertes por ausencia, no está preparado el sistema de seguros para pagar un seguro de vida a alguien que solamente dejo de estar. No está preparado el Ministerio Público para recibir denuncias que no comprueben lo ilícito de la desaparición, no están preparados los peritos judiciales para extraerle sangre a una hija de una madre desaparecida- ¿estás buscando a tu mamá?- dicen con cara de horror. No están preparados los psicólogos del Estado para cerrar un duelo que no tiene por donde cerrar. No está preparado el psique para dar por muerto lo que no te consta que está muerto. Tampoco está preparada la sociedad mexicana para luchar contra la injusticia si no lo indica así la Iglesia (no creo ver al Frente por la Familia exigiendo justicia en las calles. Sí, es reproche).

No hay procesos legales, ni psicológicos, que le den lógica a una desaparición. Así que los que le sobreviven tienen que buscar seguir con las herramientas que tienen. No son 43 desaparecidos, son casi 30 mil; pero estos 43 nos recuerdan lo desvalidos que estamos ante un Estado inepto, un sistema jurídico inoperante y ante una sociedad fría que sí, se conmueve ante el horror de la tragedia, pero que sigue indiferente ante lo incómodo.

Mis oraciones siempre con los padres de familia de esos muchachos, con sus hermanos y amigos, con sus hijos y esposas. Mis pensamientos con los que hoy marcharan en la Ciudad de México contra la injusticia. Mi corazón siempre con los miles de mexicanos que hemos perdido a alguien ante lo inimaginable.


Twitter: @bartemisa1

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