O
Opinión

La bochornosa y satánica obra de Gonzzob

Iván Alarcón Mar 14, 2017 - 3:40:56 pm

Lo viral es como el sexo: vende. Es una forma simple y barata que funciona. Los medios de comunicación aprovechan la viralización en la búsqueda de polémica porque, a final del día, necesitan vender. El periodismo en Chihuahua es cliente de la discusión barata.

¿Qué necesita un medio chihuahuense para ser viral? Una nota vacía (persignada y mojigata que le dé el plus) en primera plana, una red social que la difunda y, ¡PUM, en el boca a boca, papá! El 13 de marzo aparece en portada una nota sobre 'Las bestias y otros demonios' del artista Eduardo Gonzzob con el encabezado “Denigrante exposición en la Quinta Gameros". Lo que resalta a primera vista es que no habla en sí de la muestra y su posible aporte a la cultura local ni tampoco de la crítica, la intención, la técnica ni el concepto, pero sí en que “raya en la pornografía".

El problema no es que un diario, en teoría conservador que gusta en ocasiones de la nota roja, se escame al ver cuerpos desnudos, más si son masculinos, sino que su enfoque nunca analice de manera apropiada una obra con tintes homoeróticos.

La exposición es “denigrante" según el periodista Saúl García Meza. ¿Denigrante por qué, para quién? ¿A quién se le acusa de algo o de quién se habla mal? Irónico que su nota denigre y ataque refugiándose en la queja moralina y santurrona. Según García Meza, 'Las bestias y otros demonios', cuyo eje puede ser el erotismo mitológico, es “bochornosa" y “satánica". Sí, es bochornosa para las mismas personas que taparon las partes íntimas de la Diana Cazadora por allá de la década de los 40. Sí, es satánica en buen sentido; Satanás era un ángel que afrontaba las decisiones de Dios yendo por un camino distinto a la fe, a lo establecido; Gonzzob, proponiéndoselo o no, avanza contra el prejuicio social y religioso.

¿El prejuicio está por encima de cualquier manifestación artística? Por supuesto que no, pero muchos no lo entienden. Romper tabúes ya es un lugar común y hay quienes aún se esfuerzan por mantenerlos firmes, inquebrantables. Todos tienen derecho a creer, opinar y defender su postura, por supuesto, el problema está cuando se quiere limitar el arte justificando decencia y una moralidad cada día más desgastada.

Que el principal medio de comunicación impreso chihuahuense vea escándalo donde no lo hay, ¿refleja entonces un sentimiento generalizado de la sociedad o sólo el propio?

¿Un líder de opinión, o quien cree serlo, tiene derecho a hacer juicio de valor y dar un veredicto sobre lo que es "denigrante" o es prueba contundente de la discriminación y homofobia que predomina en la sociedad? El lado bueno de este tipo de “polémicas" es que produce un morbo positivo, uno que hará a los espectadores visitar la muestra. Dicen por ahí que el público tendrá siempre la última palabra.

Siguiente Más