Iván Alarcón Jun 13, 2017 - 8:05:35 pm

La poética entregada y humana, de Carlos Montemayor.

Hoy 13 de junio se cumplen 70 años del natalicio de Carlos Montemayor. Su legado se traduce en libros de poesía, de testimonio, novela y ensayo, así como en una vasta carrera humanística y antropológica. Montemayor fue un hombre de reflexiones profundas y de lazos fuertes con los más desprotegidos, tanto en Chihuahua como en el resto del país. Entre sus obras destacan “Las armas del alba" (1944) y “Las mujeres del alba" (2010), ambas centradas en el asalto al cuartel de Madera vistas desde distintas perspectivas, así como también “La violencia de Estado en México: antes y después de 1968" (2010), en el que el ensayista habla sobre las persecución y represión por parte del Gobierno hacia los movimientos sociales.

La sensibilidad humana del parralense se manifiesta también a través de la poesía, género en el que destacó. A 70 años de su nacimiento y a 7 de su muerte, recordemos a una de las mentes más brillantes, polifacéticas, apasionadas y empáticas del siglo XX.

Quisiera ahora...

Quisiera ahora estar sentado
en una gran piedra bajo los árboles
y sentir el paso del viento...
O leer, o pensar, dejando pasar estas horas.
O a la orilla de un río donde mi hijo pudiera bañarse
mientras yo lo contemplara, fumando.
O estar en un huerto fresco, en otoño,
cuando se varearan los nogales y las nueces cayeran
sobre la tierra como en mi infancia.
Sí, estar ahora en un huerto fresco
donde mi madre volviera a vivir
y se sentara a mi lado bajo la sombra,
a conversar de estos años,
a descansar del sol entre los nogales y los álamos
de nuestra casa antigua,
y aspirara la fragancia de las frutas,
el mismo aire que yo, el mismo aire que yo.
O quisiera subir a una montaña
desde donde pudiera contemplar
mis tentaciones reunidas,
postrándose a mis pies con todos sus reinos,
desplegando su persuasiva soledad.
Quisiera estar con mi hija
(pero no tengo una hija),
que cantara y bailara
y que me preguntara cómo era mi pueblo en mi infancia. Quisiera que esa hierba fuera conmigo a todos sitios...
Pero estoy aquí,
contento con esta tristeza de mi memoria,
contento con mi cuerpo que siente la tarde.
Estoy aquí, esperando.
Oyendo las voces de las gentes que conversan,
el ruido de los automóviles que pasan junto a mi casa,
en las horas de esta tarde.
Oyendo mi voz preguntando en la casa donde no hay
nadie
Estoy aquí, esperando,
como esperar algo que no llega,
como esperar a alguien que nunca dijo que vendría.

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