Andrés Levario Nov 26, 2017 - 11:41:19 pm

Curiosidad aplicada

“Aquello que cada uno de nosotros es, en cada momento de su vida, es la suma de sus elecciones previas. El hombre es lo que decide ser"

Jean Paul Sartre

Muchos de nosotros nos hemos preguntado alguna vez cómo podemos alcanzar el éxito en nuestra vida, cumplir metas, tener equilibrio; ser feliz y estar en completa plenitud desde lo laboral hasta el ámbito personal. El sábado pasado conversé con un maestro experto en el área de antropología y gobierno corporativo; le cuestioné acerca del perfeccionamiento profesional, es decir, qué tenía que hacer yo para obtenerlo. Me dijo dos palabras que no esperaba como respuesta: humildad y liderazgo. Eso me llevó a otra perspectiva de lo cotidiano.

El ensayo elaborado por Adam Bryant para el The New York Tymes recopila con amplia creatividad una serie de entrevistas sobre el tema. Muestra claramente el proceso de las ideas que han salido de muchos personajes que no necesariamente son fuentes de sabiduría, pero al día de hoy ocupan puestos directivos o fueron fundadores de grandes empresas. Bryant teoriza que estos hechos requirieron grandes retos personales, pero sobre todo, la implementación de la curiosidad creativa.

En un plano más preciso, un hombre o mujer que adquiere la curiosidad aplicada, tiende a cuestionar todo (con amplitud positiva): cómo funcionan las cosas que nos rodean, que se debe mejorar incluso, la personalidad de las personas con las que se convive y sus antepasados. Ser observadores, aceptar retos y crear soluciones satisfactorias.

Por otro lado, el manejo de las emociones es otro punto que se debe mantener al margen. Y más ahora que los cambios tecnológicos, sociales, gubernamentales entre otros, evolucionan con demasiada prisa hasta que el tiempo parece no ser suficiente.

“Es un tema de velocidad creativa, perder los medios, eliminar la incertidumbre; los siguientes treinta años serán fascinantes". me aseguró el profesor al concluir su exposición.

De la ideas a la realidad, también tomo el caso de la empresa Warby Parker que se enumera en el libro de Adam Grant (Originales, cómo los innovadores e inconformes mueven al mundo), en el que cuatro jóvenes se apostaron por el mercado de la venta de gafas vía Internet, a pesar de la gran competencia que enfrentarían con Luxottica que controlaba el 80 por ciento del mercado a mediados del 2008, según el texto. Grant aseguraba que estos jóvenes no tenían experiencia en comercio electrónico, tecnología y demás. La frase que más recibían por parte de sus compañeros era la siguiente: “si eso fuera una buena ida… alguien ya lo hubiera hecho".

La originalidad de estos cuatro estudiantes rompió el arriesgado negocio de ir en contra de la corriente e incursionar el espacio de la destrucción creativa. El resultado final se muestra con las variadas ofertas de inversión que recibieron posteriormente para su empresa.

Al concluir el caso, Adam Grant sostiene que la originalidad misma comienza con la creatividad: generar un concepto novedoso y útil. Pero no se detiene ahí. Los originales son personas que toman la iniciativa para hacer realidad sus visiones. Como las mías y como las tuyas.

¿Ahora ya sabemos que movió al creador de Facebook, Whatsapp, Windows, Apple, Amazon, y otros para lograr todo lo que han proporcionado al mundo durante su progreso? Pero además, ¿qué necesitamos para proyectar nuestros planes y llevarlos a la realidad y dar un valor agregado a nuestras vidas?

Después de todo, yo concluí en lo siguiente: conseguir adoptar todos estos términos, es una especie del triunfo de la humildad y de la férrea determinación.

Tw: @LevarioA

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