Andrés Levario Jul 9, 2017 - 10:29:46 pm

Terror en México

Por desgracia nuestro país ya no figura en reuniones de carácter mundial como la del G-20, donde se reúnen las principales potencias para discutir temas en los que se proyecta el desarrollo. México ya no figura porque desde el exterior nos miran como un lugar donde sucede de todo y nada se resuelve.

Mientras Alemania motiva a sus habitantes con un sistema prometedor para el reciclaje de plásticos, la Ciudad de México se inunda como nunca antes y Xochimilco desaparece y se infecta más cada día que pasa. “Al menos la vaquita marina ya es protegida gracias a dicaprio"

Mientras Francia nos concede la misión de una democracia formidable, un excolaborador de Salinas de Gortari –y profundo vividor del sistema, hace una confesión en la que sostiene que el mismo Salinas no ganó la elección presidencial del 88 y pactó con el PAN; luego sucedió lo del "apagón" del conteo de votos y el IFE-INE ya no sabe por dónde mirar; puede ser el talón de Aquiles en las elecciones del 2018.

En países latinoamericanos como Brasil y Argentina existen averiguaciones en contra de sus expresidentes por actos de corrupción, sin embargo, en México un exgobernador veracruzano de voz extraña, mirada perdida y risa maquiavélica lanza una cadena de palabras que ningún reportero presente en la ocasión se imagina pero posiblemente teoriza que la locura de Javier Duarte tiene gracia y un fin determinado a cuenta del propio sistema que lo protege.

Como olvidar la labor periodística donde el diario norteamericano The New York Times dio a conocer un artículo en donde se describe que la presidencia a cargo de Enrique Peña Nieto vigilaba a periodistas, académicos y críticos de su gestión; el objetivo consistía en interferir equipos celulares, llamadas y mensajes escritos. A esta otra realidad le acompañan las muertes de periodistas que en su memoria no existe la justicia.

En las redes sociales (con tono de burla), aparece el presidente mexicano rodeado de sus colegas y nadie lo toma en cuenta o le dirige la mirada. Resulta que no es motivo de estar con él al darse cuenta de que su país [México] atraviesa por un soplo turbulento que ni el mismo cambio de poderes pueda resolver en un corto plazo.

De lo poco que vivimos como mexicanos pero que asombra hasta en los lugares que menos imagínanos. Un terror del que si resultamos ilesos, ya es ganancia.

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