Andrés Levario Dic 30, 2018 - 10:48:15 pm

Un nuevo cierre

“El derecho a la intolerancia es, por lo tanto, absurdo y bárbaro: es el derecho de los tigres, y es mucho más horrible, porque los tigres sólo matan para comer, y nosotros nos hemos exterminado por unos párrafos”.

Voltaire.


El tema central para el fin del 2018, sin duda alguna, es la victoria de López Obrador en las pasadas elecciones presidenciales. Todo un giro. Desde su primera aparición en la boleta, su conducta (por no saber perder) fue señalada en distintas ocasiones. En la segunda, su mensaje fue dirigido hacia la “mafia del poder”. Y este año, en el tercer intento, se llevó la victoria con el respaldo de poco más de 30 millones de votos. Ahora, el presidente busca imponer lo arcaico frente a lo nuevo, es decir, explorar sus ideas sin derecho a recibir la menor critica: “tengan confianza”, es lo que pide, y es aquí donde las acciones toman rumbos interesantes. Describo algunas.

Los comentarios hacia el gobierno de López Obrador tienen un posible origen a consecuencia de la "nueva" era política que se ha desarrollado en otros países del mundo como Francia, Brasil, Argentina y Estados Unidos. Eso ha conseguido que por cada decisión que toma la cuarta transformación, un ciudadano estará ahí para discutirla. Son otros tiempos.

El avance considerable en el manejo de las tecnologías es también un factor importante que permite incluso, almacenar evidencias de lo que dice, hace o se retracte un régimen. Así el periodismo mexicano subraya cada texto de las decisiones que puntean al país: qué se debe establecer como prioridad para comenzar el análisis. Es justo y necesario a pesar de los “seudónimos” y amenazas que puedan recibir. Es pues, una gran iniciativa para el acceso a la información.

Por otro lado, causa asombro el comportamiento de la oposición frente al nuevo gobierno. Y es importante que exista. Desde el 1 de diciembre no he dejado de mirar en los medios distintas posturas sobre las acciones que se establecen en la agenda gubernamental. Es significativo porque funda un mejor profesionalismo sobre la conducta política: líderes que deberán mostrar sus mejores cartas a la sociedad, y eso no será una tarea sencilla, al menos en los próximos años. Pero también se fortalece (vale resaltarlo) la democracia. Recuerdo las palabras de la politóloga belga, Chantal Mouffe, “en las democracias se necesita abandonar la idea del consenso perfecto, de una armoniosa voluntad colectiva y aceptar la preeminencia de conflictos y antagonismos”. Y al terreno se ha sumado la iniciativa privada en compañía de organismos autónomos, lo que nos permite estár mejor informados sobre el origen y destino de los recursos públicos, salarios, impuestos; los niveles de inseguridad, el comportamiento de la economía, entre otros.

Continuará el debate, no hay duda: la polarización de ideologías y tolerancia sobre las mismas. Así como se ha formado una sociedad activa e informada, las palabras nos llevan hasta la más profunda agresión. Voltaire aseguraba que, en Paris, la razón puede más que el fanatismo, por grande que éste pueda ser, mientras que en provincias el fanatismo domina siempre la razón. En México siempre deberá triunfar la primera.

El 2018 termina con un nuevo cierre: con fortalezas y amenazas que tal vez no consideramos y ahora se detallan en la primera plana. Estoy seguro que tendremos mucho para 2019. Como aseguraba Octavio Paz, veremos una (mejor) descripción… del mundo de represiones, recuerdos, apetitos y sueños que ha sido y es México.

Feliz 2019.

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