nazho medina Feb 6, 2018 - 9:06:16 am

¿Cuánto costó la caravana de Javier Corral?

Lo importante no es el costo de haber levantado la voz, sino cuanto nos pudo haber costado el silencio del gobernador de Chihuahua si el asunto se hubiera arreglado en lo privado, dentro del pacto de impunidad.

Es importante no perder el foco, la caravana, la retención de recursos y todos los hechos que se desencadenaron tienen un solo culpable: Alejandro Gutiérrez, ex secretario del CEN del PRI, hoy preso por presumiblemente haber sido autor de desvíos millonarios de recursos públicos hacia campañas del PRI.

Si él no hubiera entrado a escena (no hubiera sido detenido por el gobierno de Chihuahua), nada hubiera pasado, los 900 millones se hubieran depositado y todos estaríamos muy augusto trabajando.

El problema es que haberlo detenido abrió una puerta muy peligrosa para el PRI, que desde mi punto de vista nadie ha sabido dimensionar. Primero, porque no es cualquier operador, es un colaborador cercano de Manlio Fabio Beltrones, a quien también pudieran alcanzar las investigaciones en curso junto a otros personajes de talla nacional como Luis Videgaray, entonces Secretario de Hacienda.

Segundo, porque probablemente estamos ante una práctica sistemática para triangular recursos públicos a las campañas del PRI, que muy seguramente no solo sucedió en el estado de Chihuahua, y que podría involucrar a funcionarios de otros estados y mucho, mucho dinero.

Lo importante no son los 900 millones de pesos, o la inmediata extradición de Cesar Duarte, lo importante es llegar hasta el fondo y prevenir que vuelva a suceder.

Para ello es prioritario regular el Ramo 23, una literal bolsa del dinero sin etiqueta que el gobierno federal utiliza año con año a su gusto con los distintos estados, para premiar o castigar a su conveniencia, o según las investigaciones en contra de Alejandro Gutierrez, para las campañas del PRI.

Llama de hecho mucho la atención como prácticamente ningún gobernador del PAN secundó las demandas de Javier Corral, tal vez por miedo a ser castigados o a cambio de promesas del gobierno federal, a través del Ramo 23 seguramente.

Estamos ante un escenario que nos ofrece 2 caminos:

El primero, uno en el que el PRI se hace cargo del tema de Alejandro Gutierrez, detiene de alguna manera las investigaciones y hace que todo pase desapercibido, logrando que Javier Corral y su cruzada contra la corrupción se pierda en un mar electoral o se ahogue con una andanada de desinformación patrocinada por un sistema de medios de comunicación oficialistas.

El segundo, uno en donde Javier Corral logra a pesar y sobre todas las cosas, socializar el tema, meterlo a la agenda política, y lograr una mayor autonomía para los estados, con todo lo que ello implica: hacer que el caso de Alejandro Gutiérrez llegue hasta sus últimas consecuencias, impulsar reformas constitucionales que nos den fiscalías más fuertes, mayor fiscalización y menos discrecionalidad en el uso de recursos. Todo esto mientras gobierna un estado que tiene sus propios problemas.

La historia nos ha enseñado que el primer camino es el que va a suceder, así es como ha sido diseñado el sistema, es lo que todos esperamos.

Sin embargo, también Javier Corral nos ha enseñado a lo largo de su vida, con todo el respeto que merece, ser un político perro, un pitbull para ser más exactos. Se planta un objetivo, lo busca y lo caza, a veces ante todos los pronósticos y de formas poco convencionales.

Para ello requerirá de un vasto respaldo ciudadano, porque ya vimos que el político, incluso de su partido, no lo va a tener.

Por años hemos hecho la analogía del huevo o la gallina con los políticos y la sociedad. Nos hemos preguntado si el gobierno tiene la sociedad que se merece, o que si la sociedad tiene el gobierno que se merece. Le echamos la culpa a la clase política para luego irnos a ver el juego de futbol.

Estamos ante un gobernador que pretende romper ese vicio e ir más allá de sus capacidades, solo no va a poder, la pregunta entonces es:

¿Estaremos nosotros, los ciudadanos, a la altura?

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