nazho medina Ago 8, 2018 - 9:12:01 am

Elba Esther, la casa blanca y la #Reforma102

En la pasada elección un 30% del país votó para darle a Andrés Manuel López Obrador las riendas de un país acostumbrado a ser a pesar de su clase política. Enojados o no, decidieron que él era lo que México necesitaba. Difiero.

Ni Andrés, ni Ricardo, ni Jaime, y ni José, eran lo que México necesitaba. Los problemas de México, que en gran medida son abanderados por la corrupción sistémica no solo en el gobierno, sino en distintos niveles y contextos, requieren instituciones sólidas, que muerdan y castiguen al que la hace, sin distingos de partidos, colores, filias y fobias.

El Estado de Derecho no lo va a alcanzar una sola persona sentada en una silla, el Estado de Derecho se construye desde la sociedad organizada, levantando la mano, exigiendo instituciones que dependan cada vez menos del gobierno, vigiladas y castigadas cuando así deba serlo.

Hoy, justamente el día en el que se declarará legalmente a Andrés Manuel presidente electo de México, amanecimos con la noticia de que la maestra Elba Esther, esa que se encumbró en el poder del magisterio y vivió como reina ha sido declarada en libertad, esa quienes en febrero de este año su yerno y nieto dieron respaldo abierto a la candidatura de Andrés Manuel, este quien en entrevista en cadena nacional mencionó que la maestra era un chivo expiatorio.

Me viene a la mente la casa blanca, por la cual la esposa del presidente tuvo que grabar un vídeo expiando culpas, explicando como es que pudo hacerse de ella honorablemente, y por la cual Enrique Peña Nieto tuvo que designar a Virgilio Andrade, uno de sus más cercanos colaborares, para que lo investigara junto a su esposa. De risa.

Podríamos hablar de la estafa maestra, de los Duarte, de casos como Ayotzinapa y de otros tantos tristes momentos de la historia reciente de México y la conclusión siempre será la misma: no pasó nada.

Pero, ¿por qué no pasó nada?, por que la mayoría de los delitos de esta magnitud, son delitos que vienen desde el poder, encumbrados y planeados en oficinas pagadas por nuestros impuestos, llevados a cabo desde el mismo poder, y claro, investigados por el mismo poder.

Al depender del presidente, la actual PGR no puede investigar ni perseguir verdaderamente los delitos del poder simple y sencillamente porque su naturaleza no se lo permite. ¿Investigarías y castigarías a tu jefe?, yo tampoco.

En 2014 se hizo una reforma al artículo 102 de nuestra constitución para crear una fiscalía general de la república que sustituya a la PGR, sin embargo, esta modificación no fue suficiente, ya que no garantiza la fiscalía independiente, autónoma y eficaz que necesitamos para acabar con la corrupción y la impunidad.

Por ello, desde la sociedad civil organizada se preparó una nueva propuesta de reforma al artículo 102, que incluye puntos indiscutibles e indispensables para crear la fiscalía que nosotros los mexicanos de a pie necesitamos, esa que sea autónoma, que investigue y castigue con los dientes y las herramientas necesarias.

La propuesta promueve 3 características esenciales en la nueva fiscalía:

Independiente: Que sus desiciones no sufran limitantes internas o presiones externas.
Autónoma: Que el nombramiento y remoción del fiscal no demanda de una persona ni de acuerdos políticos o de partidos.
Eficaz: Que tenga la infraestructura tecnológica, áreas especializadas y personal profesional.

La magnitud de una reforma como esta es de total relevancia, ya que podría darnos de una vez por toda una pequeña luz de esperanza, no desde el presidente en turno, sino desde instituciones más sólidas y autónomas, pero sobre todo en una tan importante como la responsable de investigar y castigar los delitos perpetrados desde el poder, que son los que usualmente nunca son castigados.

El primer paso para hacerla realidad es conseguir la firma de 117,000 mexicanos y convertirla en iniciativa de ley, la mejor noticia es que todos podemos ayudar a juntarlas registrándonos en www.reforma102.mx, descargando la app del INE e invitando a nuestros amigos y familiares.

¿Nos ayudas?.

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