Ago 27, 2018 - 4:24:24 pm

Android 9.0 Pie: la tercera madurez se consolida

A lo largo de la historia de Android, que comenzó con el lanzamiento de la HTC Dream en 2009, el sistema operativo móvil de Google ha atravesado distintas etapas. Una primera, que va desde Android 1.5 Cupcake hasta 2.3 Gingerbread, sistema con el que por primera vez se comienza a sentir cierta madurez. A raíz de ahí, comienza otra épóca con Android 4.0 Ice Cream Sandwich, que llega hasta Android 4.4 Kit Kat, en la que, con detalles como Project Butter, Google Now o la interfaz Holo, se empezó a considerar que, por primera vez, el sistema estaba a la altura de iOS.

A partir de ahí, el siguiente escalón, y última etapa, comenzó con Android 5.0 Lollipop. El sistema necesitaba aplicaciones de calidad y una homogeneidad que no había llegado con Holo. Además, iOS 7 se había renovado con una interfaz más plana y limpia, y Google respondió brillantemente con Material Design. Tal y como ocurrió con Ice Cream Sandwich, Lollipop no fue un gran sistema en cuanto a estabilidad, pero sí comenzó el camino para dar dignidad a las apps, hacerlas reconocibles y muy modernas. Android 6.0 Marshmallow trajo la estabilidad que se había perdido, y con Android 7.0 Nougat comenzó la senda que se colmata con Android 9.0 Pie, la de la adición de pequeñas funciones que marcan, poco a poco, la experiencia del día a día.

Estamos en la tercera gran era de Android, y detalles como la renovación de Material Design y los cambios profundos a la interfaz hacen que pese a los pocos cambios en general, probar una nueva versión sea tan estimulante como siempre. Esta es nuestra experiencia con Android Pie desde las primeras betas hasta hoy.

Gestos

Cuando se supo que Android P tendría gestos opcionales, una parte de mí se emocionó, porque eso significaba decir adiós a la barra de navegación que desde 2011 me había hecho feliz, pero que desde esa misma época se había mostrado con una pérdida de espacio en pantalla frente a los sistemas de gestos de otros sistemas operativos móviles como webOS, Meego o BB10 o iOS 11 en el iPhone X, sin ser nada realmente nuevo, mostró lo anticuado de la propuesta de los tres botones que debutó en Android 4.0 Ice Cream Sandwich. Así, todos los fabricantes corrieron a imitar a Apple, como si antes no hubiera habido tiempo para pensar con tranquilidad el futuro de las interfaces.

Al probar en profundidad, los gestos de Android 9.0 Pie son una decepción. En mi opinión, sólo destacan por tres cosas respecto a los otros sistemas de gestos que he podido probar (y seamos claros, Google tiene más facilidad que el resto para hacer algo bien con este calado en el sistema).

La primera de ellas es que no se pierden funciones, sólo cambia la forma de ejecutarlas. Se sigue pudiendo invocar Assistant y existe la opción de ir a la app anterior rápidamente (desde Android 7.0 Nougat, haciendo doble tap en el boton cuadrado de apps recientes o multitarea) con tan sólo llevar el nuevo botón deslizable a la derecha. La segunda cosa en la que destacan es por cómo implementan las animaciones, que son muy fluidas y, al llegar con Android 9.0 Pie, por tener gran integración con el Launcher, las apps sugeriadas por IA y la vista de recientes o multitarea. No es poco, no.

El problema es que, Google "no ha cambiado nada", sobre todo sin launcher de Pixel. Es decir, el manejo de las apps sigue siendo el mismo, la esencia muy parecida salvo por poder moverte entre apps recientes "más rápido", y el espacio ocupado, el mismo. Nos queríamos librar de la barra inferior de tres botones, y en su lugar, nos hemos librado del botón de "Recientes", pero el de "Atrás" y el de "Inicio" siguen exactamente en su forma clásica.

Los gestos en Android Pie son bienvenidos, pero hay una clara falta de trabajo por parte de Google para que se pueda considerar el sistema por defecto en el resto de terminales A diferencia de implementaciones como la de OnePlus o Xiaomi, no se gana espacio en pantalla, y particularmente, no pienso que se gane fluidez de uso respecto a los tres botones. Además, la función que se gana de poder acceder a la barra de búsqueda o a sugerencias por IA, si se cambia el launcher, como acostumbro a hacer, deja de estar activa. No debería pasar en Android, pues Google sabe de sobra que a los usuarios entusiastas que adquieren un Pixel, les gusta personalizar.

En el iPhone, los gestos a nivel de acompañar al dedo se sienten mucho mejor pensados, pero en Android lograr lo mismo requiere más trabajo. La forma de mejorarlos puede ser optar por esconder opcionalmente los botones, y aplicar gestos a izquierda o derecha al estilo de los de Motorola sobre los lectores de huellas frontales. En cualquier caso, Google debe lanzar próximamente un sistema de gestos tan bueno que se ofrezca como opción por defecto. Que desde dentro de Mountain View sientan que lo que tienen entre manos, es válido para los millones de usuarios del sistema operativo más popular.

 Vista de multitarea-apps recientes

Junto a los nuevos gestos, Android 9.0 Pie ha renovado su panel de aplicaciones recientes, conocido popularmente como multitarea. Además de cambios que ya hemos comentado en el apartado anterior, como la inclusión de las apps recomendadas por el sistema, el acceso al cajón de aplicaciones, o la barra de búsqueda, que de momento son funciones exclusivas de los Pixel (y de su launcher), lo importante es que la vista de aplicaciones recientes ahora se presenta en tarjetas de forma horizontal, es decir, con scroll hacia los laterales en vez de hacia arriba y abajo.

Esto tiene cosas positivas y negativas. Las buenas es que el contenido delas aplicaciones se ve de forma más clara, pues muestran previsualización completa al no superponerse como tarjetas unas sobre otras. Es algo que ya hizo Apple con iOS 7 e iOS 8, y que luego se echó de menos en iOS 9. Android ha pasado por tarjetas pequeñas en vertical, hasta Lollipop, y tarjetas en vertical superpuestas, desde ese sistema. Eso permitía ver varias aplicaciones a la vez para navegar en la multitarea, pero verlas peor. Ahora se ve muy bien una sola (con dos a los laterales que prácticamente tienes que intuir), algo a lo que me he acostumbrado, pero que no prefiero, pues tengo que hacer más scroll lateral que anteriormente vertical para encontrar la app que busco.

La parte buena de que ahora se aprecien tan detalladamente las previsualizaciones es que se puede copiar texto visible en ellas. De esta forma, si tenemos abierta una pestaña de un artículo en el navegador, sin tener que abrir la app, copiar y luego pegar el contenido en otra, podremos copiar directamente y pegar donde mejor venga. La pena es que esta función sólo se activa si el idioma del sistema está fijado en inglés estadounidense. No tiene mucho sentido, porque una vez establecido, copia de texto español. De hecho, el sistema también hace reconocimiento de texto (OCR) en capturas de pantalla o en imágenes que presenten escritos, y funciona perfectamente en cualquier idioma, lo cual parece casi mágico. Pero, aun así, Google obliga, sin sentido, al inglés.

Android 9.0 Pie y la inteligencia

A nivel de software, hace tiempo que la apuesta estrella de Google es la inteligencia artificial. Es algo que, de mano del aprendizaje automático, hemos visto en profundidad en los últimos Google I/O celebrados por los de Mountain View. 2017 y 2018 han marcado la explosión definitiva de la tendencia, con la llegada de las primeras unidades de procesamiento neuronal (NPU) y el abuso del término "AI" en absolutamente cada presentación de smartphones, particularmente en el apartado de cámara.

Aunque Android 8.0 Oreo y 8.1 Oreo (e incluso anteriores) ya contaban con su dosis de inteligencia artificial y predicción, Android 9.0 Pie es el sistema donde se vislumbra lo que puede venir en los próximos años. Y digo próximos años porque, aunque todas las novedades de Android se agradecen, realmente no son nada que otros fabricantes en sus capas u otros sistemas operativos no hayan implementado antes sin tanto alarde. Aún no hemos visto nada que nos haga llevarnos las manos a la cabeza como hicimos con la presentación de Google Duplex, y eso no es malo, simplemente hay que saber que estamos en los inicios.

En Android 9 Pie, las implementaciones más a mano de la inteligencia artificial están en el brillo automático, que ahora se adapta según el entorno y las actividades que realice el usuario (algo que en iOS se ha visto desde hace muchos años) y, sobre todo, con la gestión de batería. Como con cada nueva versión de Android, Google ha prometido avances en la batería, limitando ahora el consumo de las aplicaciones que no se usen con frecuencia. Lo cierto es que la autonomía del Google Pixel 2 XL ya era muy buena con Android 8.0 Oreo, y no he notado que el tiempo de use se incremente o decrezca.

En el cajón de aplicaciones, ahora existe lo que Google llama "Acciones", pequeños accesos directos con los que el sistema trata de adelantarse a nosotros sugiriendo personas a las que enviar mensajes, o áreas de una app de podcasts que solemos abrir para escuchar, etc. Está muy bien aunque hace falta que los desarrolladores adapten mejor sus apps. Por otra parte, lo que no ha llegado aún son las "Slices" o "rodajas", cachitos de aplicaciones que pueden ejecutarse a lo largo del sistema para, por ejemplo, reservar un restaurante en una búsqueda, sin tener que entrar en la app. Sin embargo, el problema con esta función es que aún no está activa.

Digital Wellbeing


Digital Wellbeing es la función con la que Google quiere tutorizarnos, y lo consigue. De momento se puede probar en versión beta, y es más que válida tanto para quien tiene un problema de sobreuso del terminal como para el que no. Simplemente, resulta interesante consultar qué tipo de uso hacemos del terminal, algo que se agradece más cuando no eres consciente de que haces mucho. Como me encontraba estudiando, he puesto limitaciones al uso de Twitter, y funcionaba como debía. En cualquier caso, si de verdad queremos usar el móvil, por mucha oposición que el sistema ponga, lo acabaremos haciendo. El cambio pasa por el usuario.


Extraída de Hipertextual

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