Este contenido fue extraído de www.excelsior.com.mx

Elecciones 2018 y el factor Rusia | Pascal Beltrán del Río

19 de Enero de 2018

Si usted piensa que el tema de esta columna son los presuntos actos de manipulación que Moscú pretende hacer con los electores mexicanos en el actual proceso electoral, siento decepcionarlo.

Eso se lo dejo a los expertos en espionaje –análogo y digital– y en el uso político de las redes sociales. Yo no tengo idea.

Lo que sí conozco, como seguidor del futbol y observador de la sociedad mexicana, es la enorme afición que tiene aquí ese deporte y la forma en que el país se paraliza cuando se juega un partido que importa a la mayoría.

Es el caso de la participación de la selección nacional en los mundiales de futbol, como el que se disputará a partir del 14 de junio en Rusia.

Ese es el único factor ruso que, creo, puede incidir en el comportamiento de los electores.

No me atrevería a pronosticar a cuál de los candidatos presidenciales favorecería una buena o mala actuación del Tri.

Lo que sí es fácil de anticipar es que, a partir del 14 de junio, cuando falten menos de tres semanas para la celebración de los comicios, la enorme mayoría de los mexicanos convertirá al Mundial en el motivo de su atención, por encima de las campañas, de las que probablemente ya estén fastidiados.

¿Eso es bueno o malo? No lo sé. Mi primer impulso es decir que simplemente es.

Después de muchos años de ser testigo de futbol y política, he llegado a la conclusión de que el primero produce más alegrías y menos decepciones que la segunda. Se lo digo yo, que sé de decepciones futbolísticas, pues le voy al Cruz Azul.

Así que si tengo que decidir entre entretenerme con alguna de las dos cosas, prefiero el futbol. Estoy seguro que mucha gente piensa igual que yo y nadie tiene derecho a juzgarla, especialmente cuando vemos los resultados de la política mexicana.

Por supuesto, en esos días del Mundial, yo estaré trabajando. Así que no tendré el privilegio de muchos –qué envidia– de dedicar toda mi atención a los pormenores de la Copa. Tendré que escuchar lo que digan los candidatos y ver lo que hagan, para así poder informarlo y comentarlo, pero no estoy seguro de cuánta gente querrá enterarse de eso.

De entrada, habrá muchas razones para no hacerlo. Es cierto que la Copa arrancará con un partido molero, el anfitrión Rusia contra Arabia Saudita, pero dudo que muchos quieran perdérselo.

Luego, el 15 de junio, jugará Portugal contra España, uno de los mejores partidos de los 48 de la ronda de grupos. Un día después, se estrenará Argentina, que enfrentará a Islandia, el equipo sensación de la última Eurocopa.

El Tri saltará a la cancha el domingo 17, a las 9 de la mañana, hora del Centro, contra Alemania. ¿Usted irá a un mitin ese día, el penúltimo domingo antes de las votaciones, o se quedará en casa viendo el futbol –inmediatamente después jugarán Brasil y Suiza– para luego comentar las incidencias en la sobremesa con los amigos o familiares que haya invitado?

Quizá resulte decepcionante el resultado del partido de México. Ojalá que no, pero bien puede ser. Aun así, al día siguiente volverá a haber futbol.

Habrá que ver cómo le va a Suecia, selección con la que México se disputará el pase a la siguiente ronda. Y, ¿por qué no?, también a Inglaterra y a Bélgica. Y no habrá un solo día sin partido mundialista, sino hasta el viernes 29 de junio.

México jugará su segundo partido el sábado 23, contra Corea del Sur, y el miércoles 27, contra Suecia.

Luego vendrán, a partir del sábado 30 de junio, los partidos de la siguiente fase. Dos cotejos de dieciseisavos de final, la víspera de las elecciones. Otros dos, el domingo de los comicios, a las 8 de la mañana y a las 12 del día, hora del Centro.

Si México pasa de la ronda de grupos –como segundo, digamos, para no soñar de más– disputaría su cuatro partido el lunes 2 de julio, al día siguiente de las votaciones, cuando, según la experiencia electoral mexicana, los partidos estén en plena guerra de cifras, cruzando denuncias de fraude.

Ese es el verdadero factor Rusia. El que desplazará el interés por las campañas a partir del 14 de junio. ¿O por qué cree usted que el INE dispuso que el último de los tres debates de los candidatos presidenciales se lleve a cabo el martes 12 –en Mérida, Yucatán– dos días antes de que arranque el Mundial?

Siguiente Más