Este contenido fue extraído de www.excelsior.com.mx

Hoy por la noche | Yuriria Sierra

12 de Junio de 2018

Hoy, posiblemente, se vuelvan a dar con todo. Con todo y más. Hoy, en Mérida, los candidatos llegan a una tercera y última parada dispuestos a golpearse lo necesario, a decirse sus qués, sus cómos y sus quién sabe. Se reprocharán todo lo que puedan, porque es el último chance de mostrarse frente a un electorado que, según el promedio de encuestas, parece tener decidido su voto, aunque con un chance en aquellos indecisos y esos otros que optarán por el voto útil. El de hoy es el último momento en el que podrán evidenciar a sus oponentes. Y pensando en eso, seguramente llegarán con armas recargadas. Así lo han demostrado en los últimos días. Al menos dos de los cuatro candidatos. Ricardo Anaya y José Antonio Meade se han enfrascado en una discusión desde el jueves pasado, desde que al frentista se le puso enfrente, otra vez, el escándalo por las acusaciones de lavado de dinero y que van mucho más allá de la mera nave industrial en Querétaro. No hay remitente del video difundido en redes el jueves por la noche, pero el ruido escaló de inmediato y llevó a Anaya a responder con un video –al que pagaron pauta para incrementar su impacto–, además de una conferencia de prensa en la que el candidato estuvo acompañado por figuras de la coalición: tanto de Acción Nacional como del PRD y Movimiento Ciudadano, además de figuras como Emilio Álvarez Icaza, uno de sus aliados. Ayer, recibió el apoyo de uno de los miembros de Grupo Soriana y de Interceramic, por aquello de que el INE ya dijo que la IP no incurre en ningún delito al expresar sus filias respecto a la elección. Y le respondió a José Antonio Meade, quien lo llamó “vulgar ladrón”. Y en ese tono han transcurrido los últimos días, aunque sólo entre Ricardo Anaya y José Antonio Meade. Porque mientras eso sucede, parece que López Obrador camina cauteloso a su paso por el país, tal vez sí aprendió algo de sus dos campañas anteriores. Sus últimas declaraciones a la prensa han sido un tono mucho más mesurado. AMLO se aleja de ese pleito hoy cantado sólo entre dos, a pesar de que la campaña del Frente lo ha querido incorporar bajo el argumento del supuesto pacto con Enrique Peña Nieto. López Obrador no se ha enganchado. Y seguramente ésa será su estrategia esta noche. Tal como lo hizo en el segundo debate, en el que no respondió más allá del chistín fácil, pero con ninguna respuesta que lo hiciera perder el control.

Hoy los candidatos responderán preguntas de los ciudadanos enviadas a través de redes sociales. Estarán sentados alrededor de una mesa en la que tendrán que interactuar con los moderadores, pero que será también campo de guerra. ¿O cuál será el tono del mensaje de Anaya? ¿Cuál el de Meade? Tanto el de AMLO como de El Bronco podemos anticiparlos. Ya dijimos que el morenista podría seguir mesurado y ya tener una respuesta muy armada (y posiblemente letal) para el momento en el que Anaya lo acuse de pactar con Peña Nieto. Y el regio no se saldrá de la ocurrencia como ha sido su campaña y su participación en los debates.

¿Y los demás? Eso es lo extraño, lo insólito de esta contienda. A 18 días para la elección, el enfrentamiento está entre dos candidatos que, según el promedio de encuestas, tendrían que dar batalla al puntero, pero que dirigen sus ataques entre sí. Los temas que se debatirán esta noche son oportunidad para que José Antonio Meade luzca lo hecho en su paso por las secretarías de Hacienda, Desarrollo Social y Energía. ¿Se enfocará en esto o seguirá en el pleito con Ricardo Anaya? Meade también presumió ayer apoyo del sector empresarial, pero no ha dejado la narrativa contra Anaya, quien parece tener a su favor sólo la razón que se construye desde su campaña; esa idea del supuesto pacto de impunidad entre EPN y AMLO. La gran pregunta para esta noche es qué prepararon que pueda cambiar el rumbo de la contienda en las próximas tres semanas.

Lo único, sí, lo único que quizá podría dar la gran nota y el gran giro hoy por la noche sería que Anaya llevara pruebas del supuesto pacto para crear al PRIMOR, o que Anaya o Meade anunciaran su declinación para revivir al PRIAN. No veo muy factibles ni la una ni la otra.

Siguiente Más