MÉXICO, D.F. (apro).- La Procuraduría General de la República (PGR) dio a conocer que, derivado del análisis de ADN mitocondrial de una de las muestras óseas de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que fueron enviadas al laboratorio de la Universidad de Innsbruck, en Austria, arrojó “evidencia moderada” –o sea “72 veces mayor”– con las muestras obtenidas de la madre del estudiante Jhosivani Guerrero de la Cruz, de 21 años.

La primera víctima identificada por este instituto fue el normalista Alexander Mora Venancio el 7 de diciembre del año pasado.

El resultado, coincidentemente, se da a sólo 10 días de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dio a conocer su informe en el que concluyó sobre la imposibilidad de que los estudiantes hayan sido incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero, como aseguró la PGR el 7 de noviembre de 2014, como parte de la “verdad histórica” emitida por el exprocurador Jesús Murillo Karam.

En rueda de prensa, la procuradora Arely Gómez González hizo la lectura íntegra del documento enviado por la Universidad de Innsbruck:

“Jhosivani Guerrero de la Cruz, muestra ósea 16-29102014, fue entregada a este laboratorio para realizar análisis de ADN mitocondrial. La muestra ósea, 16- 29102014, arrojó resultados de ADN mitocondrial susceptibles de ser interpretados.

“Una muestra de referencia perteneciente a la madre de la víctima fue entregada a nuestro laboratorio para análisis de ADN, susceptibles de ser interpretados. Los datos del ADN mitocondrial obtenidos para la muestra ósea, 16-29102014, proporciona evidencia moderada de perfil de la víctima de 16-29102014, coincidente con la señora –Martina de la Cruz de la Cruz– madre de la persona desaparecida Jhosivani Guerrero de la Cruz”, señala la Universidad de Innsbruck.

Los resultados de ADN mitocondrial de este elemento, agrega, fueron únicos entre las muestras de referencia de la familia investigada y ninguna otra muestra coincidió con los resultados del ADN mitocondrial.

El reporte también indica que con base en los datos de la población de ADN mitocondrial para la población mexicana proporcionada por Empop (base de datos de población ADNmt forense), y la literatura confiable, “existe una posibilidad 72 veces mayor de que los datos de ADN mitocondrial sean observados en la situación hipotética de que los restos no identificados de 16-29102014 se originaron de un individuo relacionado por vía materna de la madre de la persona desaparecida de Jhosivani Guerrero de la Cruz”, concluye el oficio.

Para la procuradora Arely Gómez el resultado implica que existen indicios que establecen la posible correspondencia entre las muestras de Jhosivani recuperadas y las de su madre.

Además, indicó que estos estudios robustecerán la investigación y al juez le generarán criterio jurídico para que determine lo conducente.

Los resultados serán incorporados en la averiguación previa que se sigue, derivada de la investigación de esos hechos.

La procuradora también indicó que ya comunicó estos resultados a los abogados que representan a los padres de familia de los desaparecidos, así como al equipo argentino, quienes ya cuentan con el dictamen completo del análisis mitocondrial enviado por la universidad austriaca.

Durante la conferencia de 17 minutos la titular de la PGR confirmó que ya instruyó para que se integre un equipo de trabajo conformado, entre otros, por médicos, antropólogos y genetistas, a los que en un ejercicio de transparencia podrán sumarse los coadyuvantes, es decir, el equipo argentino y los expertos independientes de la CIDH, para que uno a uno sean revisados y evaluados nuevamente los más de 63 mil restos óseos recolectados del río San Juan y del basurero de Cocula, con el objetivo de que científicamente se puedan hallar nuevos elementos viables para la identificación por cualquier método.

Y adelantó que estos resultados serán enviados a Innsbruck para su análisis, por tratarse de un equipo especializado en la identificación del ADN de personas a partir de fragmentos con alto nivel de deterioro.

La Universidad de Innsbruck también verificó la muerte de Alexander Mora Venancio, cuyo fallecimiento se había confirmado en diciembre.

Así, resta identificar los restos de 41 estudiantes que permanecen, según los investigadores independientes, en calidad de desaparecidos.