May 10, 2018 - 5:30:00 pm

Incertidumbre y nerviosismo marcan a la IP de cara al 1 de julio

Casi ninguno de los hombres y mujeres de negocios más acaudalados de México puede quejarse de lo que vivió, al lado de sus empresas, el año pasado. Los temores con los que comenzó 2017, tras el triunfo electoral del empresario Donald J. Trump en la contienda por la presidencia de Estados Unidos, no sólo no se materializaron, sino que, incluso, se revirtieron.

La retórica anti México y anti libre comercio que utilizó Trump a lo largo de su campaña no se tradujo, como muchos temían, en políticas concretas contra el país. El peso incluso recuperó 5% de su valor frente al dólar en 2017.

Una prueba del año favorable que tuvieron las empresas mexicanas fue que, de las 36 familias más acaudaladas del país, 32 registraron avances en sus fortunas, mientras que una no tuvo cambio y sólo tres vieron decrecer el valor de sus activos.

Nadie, a comienzos de 2017, se hubiera atrevido a vaticinar desempeños así, y menos cuando, un año atrás, donde no se vislumbraban los nubarrones que generó la llegada de Trump a la Casa Blanca, la riqueza de las familias más acaudaladas registró un comportamiento mucho menos homogéneo, con 19 fortunas descendiendo, 13 aumentando y tres permaneciendo sin cambio.

Estos resultados mixtos se debieron, en parte, a la depreciación de casi 16% que registró el peso contra el dólar en 2016, al desplome del precio del crudo a inicios de año y a los recortes al gasto que tuvo que decretar el gobierno mexicano en consecuencia.

Claro que ahora, tras el susto inicial de hace 12 meses, las miradas y las estrategias empresariales, si bien seguirán concentradas en las decisiones de política económica que tomará Trump (principalmente con relación a los esfuerzos que su país, Canadá y México están llevando a cabo para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN), estarán también enfocadas en la elección que harán los mexicanos de un nuevo presidente el 1 de julio.

Los tres políticos que, hoy, podrían encabezar el poder ejecutivo en el periodo 2018-2024 son, en orden alfabético: Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade.

De esos tres, quien tiene hoy las mayores probabilidades de ganar la elección es López Obrador. El representante de los partidos Movimiento Regeneración Nacional (Morena), del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES) encabeza las encuestas electorales con una ventaja de nueve puntos, en promedio, sobre Anaya, y de más de 11 puntos sobre Meade.

Anaya, de 39 años, compite por los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC); mientras que Meade es el candidato de la coalición formada por los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal).


Extraída de Forbes

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