Oct 11, 2018 - 11:16:58 am

“Nada está escrito, ¡dibuja tu futuro!”

El valor que tiene cada ser humano sin importar su pasado y reflexionar sobre la propia vida, es el mensaje que Mario Flores Urbán, conferencista motivacional, buscará transmitir a los jóvenes de bachilleres este jueves 11 de octubre, con la ponencia “Nada está escrito, ¡dibuja tu futuro!”.

A través de Fundación del Empresariado Chihuahuense (Fechac) el Centro de Liderazgo y Desarrollo Humano, A. C. y la Comunidad Misionera, se busca un impacto en  los jóvenes del estado, mediante la conferencia que se llevará a cabo a las 15:00 horas en el Colegio de Bachilleres con entrada gratuita.

Flores Urbán, fue acusado de asesinato en los Estados Unidos, situación que lo llevó a pasar 20 años en prisión y a ser condenado a muerte, durante ese tiempo Mario estudió desde el interior de la cárcel y se convirtió en abogado, de la misma forma a través de la pintura y el deporte logró sobrellevar la complicada vida – si es que se le puede llamar así -  dentro de una prisión.


Convivió con presos de más de 10 nacionalidades, 23 horas recluido en su celda y una hora en el patio de la cárcel, ese era su día a día. Pero nunca volteó para atrás, incluso ya como abogado logró liberar a varios compañeros con los que estuvo recluso.

Mario describe el proceso “Del infierno a un jardín de aprendizaje”, enfrentando nuevos retos pero sobre todo llevar un mensaje positivo al prójimo, con el objetivo de alcanzar metas y sueños sin importar las circunstancias adversas.

Flores agradeció la invitación a Chihuahua, recalcando que es una obligación llevar el mensaje a los jóvenes.

“El objetivo de hoy es trasmitir a los jóvenes el camino ético, de trabajo, de lucha”, además recordó cuando  el mismo gobernador del estado de Illinois le concedió el perdón tras finalizar los 20 años y tras ser condenado a muerte, con la meta de cosechar lo que sembró.

De la misma forma señaló que parte fundamental de la superación personal es mediante el “estudio”, acentuando que buscará llegar a los corazones de los jóvenes para sembrar una semilla de reflexión que logre dar sus frutos en un futuro.

También criticó el sistema penitenciario, con la frase memorable "la cárcel es un monumento al fracaso de cada sociedad".

En la rueda de prensa estuvieron presentes, Javier Arreola, Director de Celiderth, Erika Seiffert, Directora de Operaciones Estatal de Fechac, Isdia Bermudez, Presidente y Directora de Comunidad Misionera, junto a Fernando Mendoza, Director de Comunicaciones de Bachilleres.


Más sobre Mario Flores 

Nació en la Ciudad de México, de padres mexicanos que a la postre migraron a Estados Unidos donde lograron su residencia definitiva.

Mario destacó pronto en clavados, al grado de llegar a ser un candidato para el equipo olímpico de Estados Unidos.  Pero a sus antiguos “amigos” los carcomió un celo enfermizo, y cuando mataron a un jefe pandillero rival, se pusieron de acuerdo para colgarle “el milagrito” a Mario.

Testificaron unánimemente en su contra y lograron su objetivo: Mario, el prometedor adolescente, fue declarado culpable y sentenciado a muerte. Los siguientes veinte años los pasó en la minúscula celda asignada a un condenado a la pena capital, ahí, encerrado, esperando cada día que le fijaran la fecha fatídica, encontró… ¡la libertad!

A punta de fe, esperanza e imaginación superiores, se hizo abogado y asesoró a sus compañeros hasta que las autoridades de la cárcel se lo prohibieron.

Luego aprendió a pintar y luego, gracias a una serie de circunstancias afortunadas, hace poco fue perdonado por el gobernador.

Ni tan siquiera un “usted disculpe”, tras hacerlo perder la mayor parte de su vida preso por un delito del que lo inculparon falsos testigos. A pesar de su status legal de inmigrante lo deportaron sin exonerarlo oficialmente, porque lo habrían tenido que indemnizar.

Ahora Mario Flores vive en México y ha sido contratado profusamente en escuelas y universidades en España y otros países para compartir su experiencia y conocimiento de vida.

Los 20 años de prisión no lograron doblarlo, ni a él, ni a su familia, la que siempre lo apoyo y luchó por demostrar su inocencia.

En la cárcel no perdió el tiempo, estudio leyes, se interesó en distintas religiones y aprendió a pintar. Sus obras son conocidas en Estados Unidos, México, España y Suiza.

Como su caso se conoció dentro y fuera de Estados Unidos, a la postre y con el apoyo del gobierno mexicano recobró su libertad.


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